Luchar para volar 15
Publicadas por
Unknown
3:37 a.m.
15.- Trying to keep up with you
And I don't know if I can do it
Oh no I've said too much
I haven't said enough
I thought that I heard you laughing
I thought that I heard you sing
I think I thought I saw you try...
But that was just a dream
Try, Cry, Fly.
That was just a dream...
Intentando seguir contigo
Y no sé si podré lograrlo
Oh no, he dicho demasiado
Y no he dicho lo suficiente
Creí oirte reir
Creí oirte cantar
Creo que me pareció haberte visto probarlo...
Pero sólo fue un sueño
Intenta, llora, vuela
Sólo fue un sueño
Losing my religion - R.E.M
-Estas un poquito loco- Sophie decia eso y se reia al mismo tiempo. Sonaba gracioso que le dijeran que cenarian en un lugar tan hermoso como es el Louvre.
-No, en serio! Conozco gente que trabaja en el Louvre y me debian unos cuantos favores asi que, aproveche todo eso para traerte aqui-. Bruno sonreia demasiado y tomaba a Sophie de la mano para que entrara al museo. Rapidamente, ella solto su mano.
-Lo siento, pero, bueno, no estoy acostumbrada al "tacto humano" y mas de alguien que apenas conozco, en verdad lo siento- dijo Sophie un poco apenada y con la cara roja de vergüenza.
-Oh no te preocupes, se que te recluiste un buen rato del mundo y quizas eso es lo que pasa. Bueno, eso opino... Espera, cierra los ojos
-Pero me caeria!- se rio Sophie - Bueno, pero promete que no me caere!
-No, yo te cuido.
En ese instante se abrieron las puertas del Louvre. La bella piramide de cristal dio paso a Sophie y a Bruno. La entrada principal estaba llena de gardenias.
-Que es eso que huelo? - Sophie alzaba la nariz queriendo reconocer el olor- Acaso... Son gardenias?
-No te dire. Anda, baja con cuidado.- Sujetaba suavemente el brazo de Sophie para ir bajando por esa escalera.
-Ya puedo abrir los ojos?- Sophie suspiraba al oler las flores- Como sabes que me gustan las gardenias?
-Gerard.
Lydia platicaba camino a casa con Julian
-Julian... -. Ya eran las 7:30 de la noche. Lydia iba con un abrigo color negro y botas a juego, sujetaba fuertemente la mano de Julian.
-Que pasa amor?-
-Josette... Es cierto que no pueden hacer nada por ella?
-No es ya nuestro juego. Hay muchas cosas que se deben de arreglar antes. No todo es facil y sencillo.
-Pero- Lydia se detuvo en seco - Pero ella no tiene la culpa!
-No Lydia, pero Sophie... Ese dolor que guarda es causado por ella. Aunque quizas el culpable aqui es Alexandre no ella. El la utilizo no se porque, quizas Jezebeth y todos ellos sepan a cierta ciencia. Sophie es solo un instrumento mas de Jezebeth
-Y por ella no pueden hacer nada?
-Por quien? Por Christine? Es aun mas dificil, pero anda camina que hace frio y te ves extraña parada hablando sola
Ambos siguieron caminando, dieron la vuelta y llegaron a una calle solitaria.
-Aqui no hay gente, se me hara mas facil poder contarte. Sophie, ella esta enferma y aunque le dan muchos medicamentos, ella hace parecer que esta bien, que nada le pasa. Su corazon se lleno de odio, de rencor y de dolor. Ella amaba con tanta intensidad a Alexandre. El era su, como te explico...
-Su guia?
-Si, algo asi. Ella lo convirtio en su maestro, en su guia, en su ayuda, en su todo. Se arriesgo bastante al dar su vida por el. Fue una tonteria, pero ella con ese dolor fisico esta sufriendo bastante, pero su alma... Es muy fragil y preciada.
-Y entonces?
-Hasta que ella sea libre de ese dolor, ella sufrira como nunca a pesar de tener a Ylahiah de su parte.
-Pagara ese Gerard!
-Con cuidado Emy! Te caeras!
-No importa mucho, para ser sincera contigo
-Claro que si importa! Eres Christine! Y la verdad, no me agrada para nada tu reemplazo
-Mathilde?
-Anda ella! Ella no se, no me acoplo a como interpreta a Christine, siento que no tiene esa pasion por ser ella.
-No digas tonterias! Ya puedo abrir los ojos?-
Ambos llegaban a la estancia del Louvre.
-Abrelos.
Sophie abrio los ojos y no pudo contener las lagrimas.
-Donde iba a ser la cena, no estuvo disponible, asi que nos quedaremos aqui- sonrio Bruno algo decepcionado.
-Pero esto... Es demasiado para alguien como yo!
-Como tu? Eres ideal! Eres alguien muy linda! Alguien como tu merece algo mejor!
El bello salon tenia en el centro una mesa con un mantel azul turquesa, un candelabro de tres velas, una vajilla con hermosas flores y todo olia a gardenias... En lugar de las sosas cadenas de terciopelo que delimitaban el espacio entre los visitantes y las pinturas... En su lugar habia cadenas de gardenias. Y en la mitad de cada cadena habia una rosa roja.
Los guardias del museo estaban vestidos como meseros, el padre de Bruno era "el capitan de meseros" de aquella bella velada.
-Anda Sophie, no llores, ven y toma asiento- Bruno aparto una silla para que Sophie se pudiera sentar. Ella no dejaba de llorar al escuchar que de repente de la oscuridad salia un chico empujando lo que parecia ser un piano de cola.
-Oh Bruno! No tenias porque hacer todo esto!
-Espera Sophie...
En ese instante el chico del piano empezo a ejecutar la melodia de Sophie. Cuando ella tocaba el piano, se habia enamorado de una melodia que le recordaba a Alexandre. El solo de Victor. Sus mas cercanos amigos le decian que aparte del nombre... Ella necesitaba estar viva para que la amaran, como Victor a Victoria.
Sophie lloraba tanto que parecia que se iba a secar. Esa melodia era una puñalada al corazon, su casi inerte corazon. Bruno se acerco y tomo su mano.
-Tranquila. Se que significa para ti esa melodia. Se cuanto te gusta y a la vez es repulsiva para ti, solo que quise sorprenderte de esa manera.
Sophie alzo la mirada y sonrio.
-Gracias Bruno, en verdad, te agradezco por este gesto tan amable, pero no puedo... Mi corazon es de el.
Sophie dejo la chamarra de Bruno y salio corriendo de ahi, aun con lagrimas en los ojos... Corria, corria de aquel mundo feliz que le brindaba Bruno; corria de aquella felicidad que le ofrecian; corria... Y de repente cayo de rodillas en la nieve. Bruno salio tras ella y pudo ver como caia, fue hasta donde estaba ella y le dijo:
-Que pasa? Que hice?
-Tu nada... Yo no puedo amarte. El... Yo lo amo a el
-Dame una oportunidad!
-No se... - Sophie lloraba y no podia detener ese sentimiento de tristeza. Ese sentimiento de sentirse utilizada, de sentirse odiada, de sentirse una vil basura...
-Dejame llevarte a tu casa.
-No, ya has hecho muchas cosas por mi hoy y es suficiente. Ahorita le llamo a Frank para que envie a Jean Paul para que venga por mi. - Trato de levantarse y no pudo, sangre manchaba la nieve bajo sus rodillas.
-No, espera- Bruno en ese momento la cargo como una niña pequeña.
-Bruno, no! Bajame, estoy bien!
-Donde vives?
-No hace falta que me lleves en brazos. Solo deja que llame a Jean Paul, el vendra.
Sophie sacaba de su sueter su celular y llamaba a casa.
Ylahiah estaba ahi. Esperando que nada peor le pasara a su pequeña Lotte. Jezebeth habia hecho que ella cayera, ella, presa del panico que le hacia Jezebeth sentir, presa de sus miedos, de sus frustraciones, de ella misma.
-Dejala por favor- suplicaba un debil Ylahiah
-No, ella tiene que irse conmigo. Las cosas han cambiado, el juego, ya no es el mismo.
-Pero ella solo hizo eso por amor!
-Amor? Que es el amor? Dime. Si a tu pequeña Lotte la hubieran amado, crees que ella se hubiera tenido que sacrificar? Crees acaso que ella no estaria bien, con aquel estupido mortal a su lado? Ella quiza si ama a ese... Pero el, el nos las brindo en charola de plata.
Ariel intervino.
-Dejala ya. Ella todos saben que tiene redencion.
-Soportara verse como la estupida otra? Soportara todas esas mentiras? Soportara todo ese dolor que se le esta imponiendo?- Al terminar de decir esa frase, golpeo con fuerza las piernas de Sophie, lo que la hizo gritar de dolor.- En verdad creen que ella podra soportar?- Jezebeth sonrio como siempre, maliciosamente y quiza, sabiendo que eso era verdad.
Bruno seguia ahi, parado a mitad de la calle cargando a Sophie.
-Bruno, gracias- Sophie se desmayaba en sus brazos.
Ylahiah tomo su mano mientras Bruno buscaba en el sueter de ella el numero del chofer.
-Pequeña Lotte, que tienes?- Ylahiah hablaba dulcemente a Sophie.
-Nada... Oye! Por fin puedo ver como eres! Me recuerdas a alguien...
-A el verdad?
-Si, un poco a el
-Anda, hablaremos despues. Esto solo fue una breve interrupcion.
-Nos vemos Ylah.
Bruno metia con suma delicadeza a Sophie en el lujoso BMW 760.
-Sube chico, tenemos que llevar a Sophie al hospital
Bruno subio y tomo la mano de Sophie, deseando que todo eso fuera solo un mal sueño para ella.
-Lo siento, pero, bueno, no estoy acostumbrada al "tacto humano" y mas de alguien que apenas conozco, en verdad lo siento- dijo Sophie un poco apenada y con la cara roja de vergüenza.
-Oh no te preocupes, se que te recluiste un buen rato del mundo y quizas eso es lo que pasa. Bueno, eso opino... Espera, cierra los ojos
-Pero me caeria!- se rio Sophie - Bueno, pero promete que no me caere!
-No, yo te cuido.
En ese instante se abrieron las puertas del Louvre. La bella piramide de cristal dio paso a Sophie y a Bruno. La entrada principal estaba llena de gardenias.
-Que es eso que huelo? - Sophie alzaba la nariz queriendo reconocer el olor- Acaso... Son gardenias?
-No te dire. Anda, baja con cuidado.- Sujetaba suavemente el brazo de Sophie para ir bajando por esa escalera.
-Ya puedo abrir los ojos?- Sophie suspiraba al oler las flores- Como sabes que me gustan las gardenias?
-Gerard.
Lydia platicaba camino a casa con Julian
-Julian... -. Ya eran las 7:30 de la noche. Lydia iba con un abrigo color negro y botas a juego, sujetaba fuertemente la mano de Julian.
-Que pasa amor?-
-Josette... Es cierto que no pueden hacer nada por ella?
-No es ya nuestro juego. Hay muchas cosas que se deben de arreglar antes. No todo es facil y sencillo.
-Pero- Lydia se detuvo en seco - Pero ella no tiene la culpa!
-No Lydia, pero Sophie... Ese dolor que guarda es causado por ella. Aunque quizas el culpable aqui es Alexandre no ella. El la utilizo no se porque, quizas Jezebeth y todos ellos sepan a cierta ciencia. Sophie es solo un instrumento mas de Jezebeth
-Y por ella no pueden hacer nada?
-Por quien? Por Christine? Es aun mas dificil, pero anda camina que hace frio y te ves extraña parada hablando sola
Ambos siguieron caminando, dieron la vuelta y llegaron a una calle solitaria.
-Aqui no hay gente, se me hara mas facil poder contarte. Sophie, ella esta enferma y aunque le dan muchos medicamentos, ella hace parecer que esta bien, que nada le pasa. Su corazon se lleno de odio, de rencor y de dolor. Ella amaba con tanta intensidad a Alexandre. El era su, como te explico...
-Su guia?
-Si, algo asi. Ella lo convirtio en su maestro, en su guia, en su ayuda, en su todo. Se arriesgo bastante al dar su vida por el. Fue una tonteria, pero ella con ese dolor fisico esta sufriendo bastante, pero su alma... Es muy fragil y preciada.
-Y entonces?
-Hasta que ella sea libre de ese dolor, ella sufrira como nunca a pesar de tener a Ylahiah de su parte.
-Pagara ese Gerard!
-Con cuidado Emy! Te caeras!
-No importa mucho, para ser sincera contigo
-Claro que si importa! Eres Christine! Y la verdad, no me agrada para nada tu reemplazo
-Mathilde?
-Anda ella! Ella no se, no me acoplo a como interpreta a Christine, siento que no tiene esa pasion por ser ella.
-No digas tonterias! Ya puedo abrir los ojos?-
Ambos llegaban a la estancia del Louvre.
-Abrelos.
Sophie abrio los ojos y no pudo contener las lagrimas.
-Donde iba a ser la cena, no estuvo disponible, asi que nos quedaremos aqui- sonrio Bruno algo decepcionado.
-Pero esto... Es demasiado para alguien como yo!
-Como tu? Eres ideal! Eres alguien muy linda! Alguien como tu merece algo mejor!
El bello salon tenia en el centro una mesa con un mantel azul turquesa, un candelabro de tres velas, una vajilla con hermosas flores y todo olia a gardenias... En lugar de las sosas cadenas de terciopelo que delimitaban el espacio entre los visitantes y las pinturas... En su lugar habia cadenas de gardenias. Y en la mitad de cada cadena habia una rosa roja.
Los guardias del museo estaban vestidos como meseros, el padre de Bruno era "el capitan de meseros" de aquella bella velada.
-Anda Sophie, no llores, ven y toma asiento- Bruno aparto una silla para que Sophie se pudiera sentar. Ella no dejaba de llorar al escuchar que de repente de la oscuridad salia un chico empujando lo que parecia ser un piano de cola.
-Oh Bruno! No tenias porque hacer todo esto!
-Espera Sophie...
En ese instante el chico del piano empezo a ejecutar la melodia de Sophie. Cuando ella tocaba el piano, se habia enamorado de una melodia que le recordaba a Alexandre. El solo de Victor. Sus mas cercanos amigos le decian que aparte del nombre... Ella necesitaba estar viva para que la amaran, como Victor a Victoria.
Sophie lloraba tanto que parecia que se iba a secar. Esa melodia era una puñalada al corazon, su casi inerte corazon. Bruno se acerco y tomo su mano.
-Tranquila. Se que significa para ti esa melodia. Se cuanto te gusta y a la vez es repulsiva para ti, solo que quise sorprenderte de esa manera.
Sophie alzo la mirada y sonrio.
-Gracias Bruno, en verdad, te agradezco por este gesto tan amable, pero no puedo... Mi corazon es de el.
Sophie dejo la chamarra de Bruno y salio corriendo de ahi, aun con lagrimas en los ojos... Corria, corria de aquel mundo feliz que le brindaba Bruno; corria de aquella felicidad que le ofrecian; corria... Y de repente cayo de rodillas en la nieve. Bruno salio tras ella y pudo ver como caia, fue hasta donde estaba ella y le dijo:
-Que pasa? Que hice?
-Tu nada... Yo no puedo amarte. El... Yo lo amo a el
-Dame una oportunidad!
-No se... - Sophie lloraba y no podia detener ese sentimiento de tristeza. Ese sentimiento de sentirse utilizada, de sentirse odiada, de sentirse una vil basura...
-Dejame llevarte a tu casa.
-No, ya has hecho muchas cosas por mi hoy y es suficiente. Ahorita le llamo a Frank para que envie a Jean Paul para que venga por mi. - Trato de levantarse y no pudo, sangre manchaba la nieve bajo sus rodillas.
-No, espera- Bruno en ese momento la cargo como una niña pequeña.
-Bruno, no! Bajame, estoy bien!
-Donde vives?
-No hace falta que me lleves en brazos. Solo deja que llame a Jean Paul, el vendra.
Sophie sacaba de su sueter su celular y llamaba a casa.
Ylahiah estaba ahi. Esperando que nada peor le pasara a su pequeña Lotte. Jezebeth habia hecho que ella cayera, ella, presa del panico que le hacia Jezebeth sentir, presa de sus miedos, de sus frustraciones, de ella misma.
-Dejala por favor- suplicaba un debil Ylahiah
-No, ella tiene que irse conmigo. Las cosas han cambiado, el juego, ya no es el mismo.
-Pero ella solo hizo eso por amor!
-Amor? Que es el amor? Dime. Si a tu pequeña Lotte la hubieran amado, crees que ella se hubiera tenido que sacrificar? Crees acaso que ella no estaria bien, con aquel estupido mortal a su lado? Ella quiza si ama a ese... Pero el, el nos las brindo en charola de plata.
Ariel intervino.
-Dejala ya. Ella todos saben que tiene redencion.
-Soportara verse como la estupida otra? Soportara todas esas mentiras? Soportara todo ese dolor que se le esta imponiendo?- Al terminar de decir esa frase, golpeo con fuerza las piernas de Sophie, lo que la hizo gritar de dolor.- En verdad creen que ella podra soportar?- Jezebeth sonrio como siempre, maliciosamente y quiza, sabiendo que eso era verdad.
Bruno seguia ahi, parado a mitad de la calle cargando a Sophie.
-Bruno, gracias- Sophie se desmayaba en sus brazos.
Ylahiah tomo su mano mientras Bruno buscaba en el sueter de ella el numero del chofer.
-Pequeña Lotte, que tienes?- Ylahiah hablaba dulcemente a Sophie.
-Nada... Oye! Por fin puedo ver como eres! Me recuerdas a alguien...
-A el verdad?
-Si, un poco a el
-Anda, hablaremos despues. Esto solo fue una breve interrupcion.
-Nos vemos Ylah.
Bruno metia con suma delicadeza a Sophie en el lujoso BMW 760.
-Sube chico, tenemos que llevar a Sophie al hospital
Bruno subio y tomo la mano de Sophie, deseando que todo eso fuera solo un mal sueño para ella.
Pero sólo fue
Sólo fue un sueño
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