Capitulos:

Luchar para volar 24

24.- Everybody's got a dark side, Do you love me? Can you love mine?
Nobody's a picture perfect but we're worth it, You know that we're worth it
Will you love me? Even with my dark side?

 Todo el mundo tiene un lado oscuro ¿me quieres?
¿puedes querer el mío? nadie es una imagen perfecta, pero merecemos la pena, sabes que merecemos la pena. ¿Me querrás?
¿Incluso con mi lado oscuro?

My dark side - Kelly Clarkson


-Y entonces que pasara? - pregunto una angustiada Sophie
-Hugo, Melahel, Daniel y yo hemos sido cambiados de nivel. Ahora somos arcángeles.
-Ahora quien cuida a Alexandre?
-Al igual que Luke, a él lo cuida alguien de un rango muy alto, muchísimo muy alto. Lo cuida una virgen temporalmente.
-QUE? Y que virgen lo cuida?
-La virgen de Fátima.
-Alguien puede ser defendido por una virgen?
-Sí, cuando esta en sumo peligro. Sucedieron mil cosas. Gabriel peleaba contra un demonio muy fuerte y fue mal herido, de ahí se vinieron más contra él y Gabriel pensó que podría acabarlos solo. Le dieron un toque de gracia al final. De ahí, el arcángel Miguel empezó a llamar a los ángeles de alto rango y casualmente, yo era algo así como la mano derecha de Gabriel. Así que me subieron de "puesto”. Yo me encargo ya de intervenir entre la tierra y el cielo, guio a los demás ángeles con sus misiones y cuido de ti.
-Vaya y... ahora?
-Pues los arcángeles y aquellos ángeles dignos de pelear, iremos a la batalla. Hoy será el día. Me ausentare un momento, espero no sea demasiado.
-No quiero que algo te pase Ylah.
-Nada me pasara. Tienes a un arcángel como amigo tuyo...

El plano donde sería la batalla estaba fijado, la hora, el momento exacto en que sería vengada el alma de Gabriel. Un ángel llevado al infierno.
Solo los ángeles más fuertes y hábiles pelearían. Los demás, cuidarían de aquellos mortales que estuvieran en peligro latente. Los ahora nueve arcángeles lideraban a sus ejércitos. Y el batallón de los malos... Eran bastantes en fuerza y en número. Pelearían en aquel limbo entre la tierra y el infierno.
Jezebeth era el líder de los malos. Por la parte de ellos, llevaban lanzas, trinchetes, hordas y espadas de más feas, terroríficas. Mientras los ángeles solo contaban con arcos y flechas; y espadas de doble filo. Se designaría vencedor a aquellos que tuvieran más supervivientes.


Lydia sabía que algo malo pasaba al ver que Julián se despedía. Lo sabía. El ambiente se notaba pesado y tenso, tanto que podría cortarse con un cuchillo. Prendió el televisor. Un accidente en Marsella, una explosión en Rusia, un terremoto en Chile, tiroteos en Canadá... Ese día había demasiadas cosas malas sucediendo. Sintió un escalofrió recorrer su espalda. Julián había empezado a pelear.


Hugo se sentía débil. Pero algo lo hacía pensar diferente. Su amiga Alexane y él... Por el lucharía también. Javier, un ángel que "trabajaba" en Madrid. Él le prometió a Javier que regresaría, que no se iría... Por él daría lo mejor de sí. Pelearía hasta el final. Volteo a ver a Miguel. Ese arcángel sin miedo a lo que llegaría a suceder. Sin temor alguno; al lado de Miguel, Ylahiah mantenía los ojos cerrados.

Ylahiah no pensaba en nadie. Lo único que deseaba era que todo terminara, que regresara todo a la normalidad, cuidar a Sophie y que nada malo pasara...

Julián rezaba una oración. Pedía por Lydia.  Oraba para que ella no sufriera si algo le llegaba a pasar o tardaba en regresar a su lado.

Todos esperaban algo... Esperar, esperar que fuera ya el final.


Bruno había salido ya. Iba con dirección al teatro a buscar a Frederic. Tenía que saber cuándo regresarían a ensayar y si es que esperarían a Sophie.
Al llegar vio que Frederic platicaba con unas chicas, entre ellas Lydia, la amiga de Soph. Cerca rondaba Gerard, el cual se le notaba nervioso.
-Que sucede, Gerard?
-Están queriendo cancelar la obra, por eso Lydia está tratando de convencer a Frederic para que recapaciten y pueda llevarse la obra a cabo.

Ariel no había ido a la lucha, se había dado cuenta que parte del alma de Frederic se tornaba de un color oscuro. Una hermosa pero diabólica criatura le susurraba al oído. El ángel de Frederic no estaba. Había cientos de criaturas indeseables. Seres oscuros que deseaban más almas, más soldados a su cruel y maldito servicio. Ariel, al ser un ángel de "reciente" ingreso, solo tenía un florín delgado... Se acercó sigilosamente hacia aquel ser que lucía tan frágil... y distraída. Clavo el florín en el costado. Aquella preciosa chica se quedó sorprendida cuando noto el florín. Cuando con extremo cuidado se quitó aquella delgada espada, se fue convirtiendo en ceniza.

-Gerard! No se canceló la obra! A último minuto Frederic cambio de opinión! Accedió a hablar con los patrocinadores y esperaran dos semanas más para que Sophie regrese de rehabilitación.
Gerard suspiro de alivio.
-Ah! te presento a Bruno - dijo Gerard al ver la mirada extraña de Lydia
-Y Bruno, te presento a Lydia, supongo que has oído hablar de ella no?
-Claro! Es un gusto conocer a la gran Lydia Warnier! Eres una de las mejores mezzosopranos que han pisado la opera de Paris!
-No soy tan grande como dices, pero muchas gracias por opinar así de mí. Por cierto, tú eres quien interpretara a Erik, o me equivoco?
-Sí, yo seré Erik y Gerard será Raoul.
-Que alegría es escuchar eso! Sabes cómo esta Sophie?
-Si Bruno! Tú has de saber! - exclamo Gerard - A ninguno de nosotros ella deja que nos acerquemos y con eso de que igual su familia es sumamente hermética...
-La fui a ver ayer y la veo bien. Además, se nota que ella es fuerte y podrá con eso.
Gerard lanzo una mirada cómplice a Lydia y ambos sonrieron.
-Qué bueno que te preocupes por ella y la vayas a ver, ya sabes, con eso de que Alex se fue de viaje... - expreso Lydia, enfatizando lo último.
-Aunque su novio se haya ido, eso no significa que tomare partido de esa situación.
-Sí, aha, lo que tú digas! - Respondió Gerard - Bien! Tengo que irme.
-Adiós Gerard! Y tu Lydia, también te vas?
-Oh no! Tengo ensayo y me quedo hasta las 9.
-6 horas?! Es mucho no crees?
-He soportado 12 horas. Seis horas a comparación, no son nada.
-Vaya, bueno Lydia, tengo que visitar a Sophie
-Suerte! Saludala de mi parte y cuidate mucho, hoy no se ve un buen día.

Bruno se despidió de Lydia mirándola extrañamente, quizá decía eso de no ser un buen día por el clima. El cielo estaba negro pues habrá una rara tormenta. Salió y tomo su bicicleta dirigiéndose rumbo al hospital.
Ariel por lo mientras de deshacía de cuanto demonio se le cruzaba. Varios ángeles de su mismo rango hacían lo mismo aunque no se daban abasto, y algunos terminaban desapareciendo.

Sophie se entretenía leyendo. Tenía en sus manos un libro que su padre le había obsequiado cuando empezó sus clases de español. Leía a Benito Pérez Galdós; Marianela. Una chica fea enamorada de un guapo ciego. Trágica historia.
-Ay Nela! Pablo nunca te amara como el tanto dice!
-Y tú con quien hablas? - se escuchó la voz de Bruno cuando entraba a la habitación.
-Hola! Hablo con Nela
Bruno la miro raro.
-Es de un libro - Sophie le extendió la copia del libro.
-Marianela de Benito Pérez Galdós. Sabes hablar en español?
-Sí, he viajado a México y mi papá me obsequio este libro.
-Alguna vez escuche hablar de él, pero no había tenido la oportunidad.
-Deberías buscarlo. Es triste esta historia, es una de mis favoritas.
Ariel observaba de lejos, resguardando la entrada. Cientos de demonios recorrían el hospital...

Ylahiah tenía lastimada ya un ala. Su espada manchada de sangre negra no daba alcance contra todos aquellos maldecidos ángeles caídos... Se escuchaba a lo lejos la voz de Hugo, diciendo la sagrada oración que les bendecía siempre. Se levantó del piso, sacudiéndose el polvo amarillo de su pecho, un ángel caído lo había embestido; pero así había aprovechado para clavarle la espada justo en el corazón. La balanza tenía que equilibrarse, porque aún faltaba luchar por el alma de Sophie; el próximo arcángel o la próxima princesa de las tinieblas


0 comentarios: