Luchar para volar 26
Publicadas por
Unknown
11:47 a.m.
26.- Puedo imaginar lo triste de tu soledad, mirando toda la ciudad como si fuera una larga espera! Yo estoy solo aquí, no se que mas puedo decir, cuéntame como esta París, es divertido que no estés conmigo.
Mas de lo que te imaginas - The Sacados.
Las
alas de Ylah eran nuevas. Las anteriores se habían lastimado bastante y
empezaban a tornarse negras y a despedir un olor a azufre. Las nuevas alas eran
un poco más grandes. Le habían dicho que esas eran las correspondientes a
un arcángel. Ylah aleteo, comprobando que eran más fuertes, ligeras y más
agradables a la vista. Cuando le dieron permiso de irse, Joaquín el ángel
encargado de la cuadrilla que había estado protegiendo a Sophie apareció.
-Ylahiah,
nuestra Señora del Carmen nos ha relevado. Ella esta momentáneamente cuidando
de Sophie. Ah y me mando tus ordenes, pues ahora ella es tu guía y protección.
– Joaquín saco un fajo de hojas y las entrego a Ylahiah.
-Está
bien, no hay alguna otra indicación?
-Ah sí,
que ella te enviara un MI (mensaje intercelestial) para que sepa cuando te
presentes ya con Sophie. Antes que me vaya, ahora a ti te debo entregar mis
informes?
-Sí,
supongo- respondió Ylahiah encogiéndose de hombros.
Joaquín
sonrió y se fue. Ylahiah empezó a leer todas las órdenes que le habían
designado. Ahora apare de cuidar de Sophie, tenía que supervisar a 12,000 ángeles
de cada rincón de la tierra, cuando sucediera alguna batalla, él tenía que
estar al frente de todos sus soldados celestiales y tenia que ayudar, saber
proteger y confiar en los designios de su superior en todo. Pero, por el
momento, solo cuidaría a Sophie. También los ángeles tenían mucho trabajo.
-Y
ahora?
-A
ver, yo puedo hablar con Alexane para que venga a ver a Luke pero… Sería raro
no?
-Sí y
es que Aquiles se volvió…
-Oh
no! Aquiles me agradaba
-El
cuidaba de Cedric. E igual que Cedric, es también un maligno.
-Podrás
hacer algo por él?
-No
lo sé, supongo que quizás si pueda.
Javier
beso rápidamente a Hugo
-Si
como ángel eras excepcional, yo creo que como arcángel serás mucho mejor.
Hugo
se sonrojo un poco al escuchar eso.
-Calla
ya! Anda y ayúdame.
-A
ver, este es mi plan. Hare que Luke se levante por un jugo o algo, tú haces que
ella camine y eso, pero como sea, ellos están destinados.
Miguel
regresaba triunfante como siempre. Aunque regresaba exhausto y muy mal herido.
Sus ropas estaban casi carbonizadas y en mayor parte de su piel, adheridas a él.
Llegaba cargando a Gabriel. A él, le habían arrancado las alas, su espada había
sido robada y para más… Su alma la habían querido hacer mortal; aún
quedaban rasgos de su aura blanca/ azulada, signo de que
seguía siendo ángel. Dejo a Gabriel con ángeles que lo cuidarían, esperando que
aun tuviera salvación.
Alexane
regreso con Alexandre llorando a mares, le había llamado a Cedric, esperando
saber cómo estaba y vaya que estaba bien. Una video llamada ella había
realizado, para mostrarle como era el casino en el que estaban. Respondió una
chica. La chica le dijo que observara. Otra chica estaba encima de quien
parecía ser Cedric. Eso era todo lo que Alexane necesitaba ver.
Abrazo
fuertemente a Alexandre.
-Alex!
Cedric, Cedric! Esta revolcándose con otra, bueno, con dos!
-Tranquila
mon amour! Tranquilízate, todo pasara. Deja de hacerte llorar de más por alguien
que no vale tanto la pena.
-Pero
en parte, el si valía la pena!
Alexandre
beso la frente de su amiga.
-Todo
será mejor, cree en mí. Solo es cosa de tener fe y creer,
-Tú
lo crees? Que todo es cosa de creer?
-Sophie
eso me dice a veces, que solo es cosa de confiar, tener fe y creer.
Luke
ganaba la partida. Diez mil dólares.
-Es
mucho – pensó. Se levantó de la mesa de juego y camino un poco… Alexane se
separaba de su amigo, caminando hacia atrás e hizo que a Luke se le cayera la
bolsa con las fichas que pretendía cambiar.
-Pardon
moi!
Luke
alzo una ceja sonriendo. Alexane volteo a ver con quien había chocado,
-Pas
de problème– respondió Luke.
-Parlez
vous Francais? – pregunto Alexane sonriendo sin saber porque.
-Non,
excuse moi. Hablo inglés. – Luke se sonrojo al ver la tierna sonrisa de Alexane
-Oh,
vaya. Siento haberte empujado.
-Eres
francesa cierto?
-Lo
supiste por cómo te respondí o por el acento? – Alexane se carcajeo.
-Por
ambas cosas – Luke le tendió la mano – Me llamo Luke Mclane.
-Un
gusto Luke, yo soy Alexane Cavallier
-Oh!-
exclamo Luke al escuchar toser a Alexandre.
-Te
presento a mi mejor amigo, Alexandre Dieu.
Alexandre
movió la cabeza en forma de saludo.
-Pensaba
que era tu novio.
-Este
idiota? Ha, no. Es mi mejor amigo y como mi hermano.
Luke
no pudo disimular un destello en sus ojos al escuchar que Alexandre era solo el
amigo de Alexane. Sonrió aún más cuando ella acepto ir a cambiar las fichas con
él. Sabía, o algo le decía que era ella. Era ella a quien amaría toda la vida.
Alexandre
estaba feliz por su amiga, al menos alguien sería feliz en el viaje.
Ylahiah
leía el MI. Decía que ya podía ir con Sophie. Decía que ya podía ir con Sophie,
pero que tuviera cuidado con todo. Ser un arcángel era una gran
responsabilidad. Aparecía mientras ella leía el libreto de la obra. Haber visto
a Lilith le hizo recordar muchas cosas. La vida que había vivido a su lado,
aquellos lejanos días en que había sido inmensamente feliz.
Sophie
encendió el televisor y siguió viendo El Fantasma de la Opera. Sabía que
secretamente amaba a Patrick Wilson, quien interpretaba a Raoul en la película,
aunque su mente le pertenecía a aquel pobre fantasma, que era Gerard Butler.
Ahora que Ylahiah la veía, se notaba Sophie más sana, con más vida. Acaso Bruno
estaba ejerciendo esa fuerza reparadora con Sophie? Sonó el celular de ella. Conocía
ese timbre. Alexandre. Sophie tomo el celular y lo volvió a dejar en su lugar.
Ella ya no quería a Alexandre. Aquel chico, ella le había dicho adiós. Volvió a
sonar el celular. Sophie hizo como si no hubiese pasado nada. Ya no sería la
tonta aquella que moría por él. Ariel apareció a su lado.
-Creo
que la apuesta ha sido ganada. A veces dos almas que estaban destinadas a
compartir el infinito, el mismo destino las separa o en su caso, las acciones.
Me alegro que todo este temporalmente bien. Es grato saber que las cosas
mejoraran.
Ylahiah
no dijo nada. Ariel estaba en lo correcto. Aquel amor de leyenda, aquel amor
sin fin si había finalizado.
Los
mortales siempre dejaban ir a su alma gemela por tonterías, por su debilidad de
creer, por su debilidad de confiar, por su estúpida debilidad de no saber amar.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)







0 comentarios: